Lluvia
de lágrimas.
Aun seguía caminado por esa isla
del demonio, no entendía porque si caminaba
tanto no llegaba a ningún lado, estaba seguro que en círculos no
caminaba porque todo lo que veía era completamente diferente. En ese momento
caí en cuenta y me pregunte.
- ¿La isla será un maldito
laberinto sin salida o no tendrá final?
Pero yo seguía caminando en busca de una
salida, quería llegar lo antes posible a mi casa y volver a mi vida “normal”.
Momentos después el cielo empezó a nublarse, comenzó a pintarse de un
gris muy pero muy oscuro, se escuchaban los relámpagos caer fuera y dentro de
la isla, tenía mucho miedo porque una tormenta tropical en ese momento seria lo
peor, con la suerte de mierda que tengo hasta capaz y me cae un rayo. La tormenta se acercaba más y más hasta que
empezó a llover, pero esta lluvia tenía algo muy particular, estaba tibia, la
probé y salada, en ese momento dije:
-¡Tengo que esconderme lo antes posible!
Me empecé a preocupar por mis
herías, las que tenía en la espalda por culpa de los cuervos mal nacidos.
Heridas sangrantes más agua tibia y salada igual a ardor insoportable, ese era
un resultado el cual no me agradaba para nada, así que empecé a correr en busca
de refugio pero lamentablemente la
lluvia me alcanzo mientras corría, el ardor empezaba, no tenía más opciones,
solo gritaba fuertemente del dolor tan maldito que sentía, gritaba y gritaba
sin parar, sentía como sal en una herida
LITERALMENTE. La lluvia era cada vez más fuerte, los relámpagos se
incrementaban, podría ver como la luz se reflejaba en mí. Yo seguía buscando
donde esconderme con semejante dolor que sentía en mi espalda, hasta que
encontré un refugio. Fue lo mejor que pudo haber pasado.
Me oculte en el, era como una
cueva pequeña y me mantuve allí hasta que pasara la gran tormenta.
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